Blogia
De Quimeras y Ensoñaciones

Una mañana de duende

Suena el teléfono rompiendo el silencio, la paz, la calma, la armonía que domina esta mañana tranquila, el sosiego te deja pensar, pero el pitido insiste ….
¡ Coño¡ ¡Qué no pienso cogerlo ! . No es para mí. No es que no desee contestar, es que no es mi llamada.
Me gusta esta soledad. Tener las ventanas abiertas, oír a los gorriones piar, no hacer nada, escribir, que es soñar, romper el tedio del agobio, del trajín, del estrés. Hay momentos que necesito estar con mucha gente, otros, me gusta este estado, a pesar del dolor de cabeza, a pesar de mis miedos infundados. Bueno, va a ser que acabo de leer algo sobre el amor que es energía espiritual y esas chorraditas que no llego a entender del todo, ¿será necesario estar dotado con esa inteligencia que parece rodear el aura de todos los profetas para entenderlo? . Pos que me doten de ella.
Miro esos ojos enormes de niño, esas orejas de soplillo, esa calva en la que se adivinan cuatro pelos blancos, esa cara de pillo y eres divertido, jodido y feo, pero tu sonrisa y tu aspecto han dibujado una curva en mis labios, una sonrisa cual la tuya misma, es una foto grapada en la pared en blanco y negro, de esas que corren por Internet con una leyenda graciosa, y que adorna la pared con intención de levantar el ... el ánimo marchito de un día de trabajo, pero en este silencio, te me has aparecido sencillamente agradable y me gustaría que cobrases vida, que leches, que estuvieses aquí, sin hacerme preguntas, mirando lo que escribo, subido en mi hombro, notando tu presencia a mi lado, sin preguntas, mirando, pero ... , hummm, se te ve parlanchín y dicharachero, seguro que hablas y hablas sin parar y preguntas y preguntas y no paras ni te estás quieto un momento, -me vas a poner nervioso- , no me pidas que te siga pero no te marches de mi lado, no me reproches mis silencios ni mis senderos de magia que tomo cuando no quiero hablar de mis miedos.
!! Shit ¡¡ . Teléfono. ¡¡ Miii caaaaaaaasa !! . E.T. ¡¡Mi casa!! . Qué no, que no es para mi. ¡¡ A ver si se calla¡¡ . Uf, ya, ya se silenció.
Duende ... ¿No te has ido aun? . No lo hagas, venga, salta al otro hombro si ya estás aburrido, si te cansas de mis silencios, sal por la ventana, está abierta, y entra un fresquito muy lindo, ¡¡ Me encanta !! , sin aire acondicionado, esta mañana está espléndida. Oyes, la dejaré siempre abierta, siempre que entre el frescor de la mañana, yo, duende, tú ya sabes, estoy aquí siempre, me haces reír, pero no me pidas la luna, ni me exijas nada, ni me pidas que te entienda. No me entiendo a mi mismo … ¿Cómo quieres que entienda a un duende feo pero con cara de pillo que no se está quieto ni un momento?.
Esto es vida. Rediez. Qué paz. No, no, no, no duende, no, no lo digo porque te hayas ido, no, me gusta escucharte y reír contigo, lo digo por la mañana, la calma, la paz, el silencio que echaba en falta, ah, y el calor, el calor que no está conmigo, parece que se ha esfumado.
No quiero darte la razón ya que soy muy cabezota pero .. ¿será como tú dices que el calor sólo existe en mi pensamiento? . No, ni modo, son las ventanas abiertas que hoy he dejado de par en par y la calma las que han hecho volar el agobio del calor. Ya que el calor existe y lo tengo y no sé gobernarlo, hoy si, mira.
Y que mis jefes se han ido, jobar, que hay que decirlo todo.
!¡Que te calles, mardito telefonillo!¡ ¿No ves que el jefe no está?. Este teléfono es la mar de tonto, eh ... ¡Qué el jefe no está! ¡A ver si se entera usted sr. teléfono! ¡Qué no está! . Uf, parece que ya cogió la indirecta. ! “Sa” callao ¡
¡La madre que lo parió! . ¡A que lo desconecto! . ¡Pues no vuelve a insistir otra vez¡. Jobar, con lo maja que estaba quedando la mañana, ahora entenderéis mi odio a estos “paratos”. ¡Qué el jefe no está, que "sa io" a preguntar por la Dolores¡
¿Duende ...? . Ven, platiquemos un ratito, es que hace rato que te has ido y me gustaría que me cuentes, yo nada tengo que decirte, nada interesante, te puedo contar un cuento, un chiste ... , hace tiempo que no practico con ellos ...
Vaya, un lapsus interruptus. Chocolate ... ¿Me ha llamado chocolate? . Bueno, ¿Para qué le voy a preguntar? Y si ... me puedo poner a divagar, ¿será bueno ó malo? . No pregunto. Ves, duende, yo te dejo ir y venir, y reír y hablar de magia, y no me incomodo, es posible que no me entiendas porque yo no me escapo por las ventanas aunque a lo mejor quisiera hacerlo, y me tiendes tu mano y no la cojo, pero ¿dejarás de saltar sobre mi hombro por ello?. Si me preguntas y no respondo, no te estoy ofendiendo, y no es por ti, no está en ti, ¿entiendes?, no duende, deseo que estés, de uno a otro hombro saltando. No soy bueno con mis sentimientos, con esos que pueden hacerme daño ó darme miedo, y en el fondo no soy tan distinto, ya que a ti no te gusta tampoco verte feo y colgado de la pared, y aunque mis miedos sean distintos y más diversos e injustificados, irracionales – Parecíamos dos irracionales que se iban a Moscú mañana- no dejan de serlos.
Ey, un ladrón ha entrado y ha robado un no se qué en la impunidad de la confianza ... ¡¡ Jodío teléfono !! .
Va siendo hora de trabajar un poquito, duende, no me apetece nada, se está tan bien contigo, jugando, viéndote moverte sin pedir nada a cambio, sin intentar cambiarte ni dejar que tú me cambies (bueno, esto último lo podríamos discutir pero a mi modo, por favor) y creo que ahora me tomaría un café, unos pinchitos de queso y tortilla y dejaría de escribir, cerraría los ojos, que pican y molestan de vez en cuando, un masaje en el cuello en los hombros que parecen cargados y tensos y quedarte, duende, con lo que te cuento, es probable que quieras más de mi, pero no sé dártelo, no sé como, déjame ser yo como yo te dejo ser tú, tal como eres. Y hablando de dejar, te dejo, que esto parece que empieza a dejar de ser mañana tranquila y tengo que invitar a café y a trabajar un ratito. Ale, duende, vuelve a la pared.
Tengo ganas de una cerveza, voy al baño, y saco una "sin". Un beso.
He vuelto, ya ves, siempre vuelvo, son los duendes quienes os vais. Hacéis chas y desaparecéis de mi lado. Y yo que pienso que no tengo nada malo para ello.
Qué diablos, yo creyendo que era "sin" por política de empresa y ahora ya se me empieza a nublar la cabeza, me entra ese calor que detesto, pero como es hora de salir no me importa, ha sido un día estupendo. Un beso de nuevo.

1 comentario

maria -

No olvides nunca...el tlefono está a tu servicio. Bonsoir amigo